domingo, 20 de enero de 2013

Podría pasarme media vida buscándote que nunca te iba a encontrar.

La lluvia empapa mis mejillas, a lo lejos puedo ver a una persona que se acerca. Conozco perfectamente su manera de caminar, y como mueve el flequillo para poder verme. Cada vez está más cerca, puedo notar como mi corazón hace pum-pum a mil por hora.
- ¿Así qué aquí se acaba todo? ¿Ya está? ¿Prefieres tomar el camino fácil? 
Me quedo en silencio, lo único que se escucha son las gotitas cayendo contra el suelo. 
- ¿El camino fácil? No fue el camino fácil, ¿te crees que no me duele? El camino fácil sería continuar como ahora, pero sabes que no puedo, nuestra relación era cancerígena, ¡me volví loca cuándo estaba contigo! 
- Yo también me volví loco, y no me importa, porque el amor, al fin y al cabo, es lo que tiene que hacer volvernos locos. 
Al escuchar esa afirmación empecé a llorar. Él me abrazó con su instinto protector, por unos minutos me sentí protegida, sabía que nada me iba a pasar, que él estaba a mi lado a pesar de mis problemas. Se quedó mirando como las lágrimas se mezclaban con la lluvia para después darme un beso en la frente. 
- Lo nuestro es para siempre, y pase lo que pase ¿escuchas? pase lo que pase, siempre voy a estar a tu lado, no me importa lo malo que sea porque te amo, te amo más que a mi puta vida y el tiempo que estuvimos separados lo usé para buscar alguien similar a ti, pero no fui capaz ¿y sabes por qué? porque eres única y por mucho que busque no habrá otra que me haga sentir como tú. 
Sonreí, era imposible no sonreír. Tal vez fuera verdad lo que decían los mayores y tal vez volvernos a separar solo sería volver al infierno porque había una cosa de la que estaba completamente segura.
Si nos separábamos yo también lo buscaría en las caras de la gente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario